Danza y jolgorio, devoción y plegarias. Esta vez, paseamos imaginariamente por las calles estrechas y coloridas de Paucartambo y recordamos la celebracion en honor a Mamacha del Carmen .
‘Kaychu kaychu Santu templo. Kaychu kaychu Santu templo. Mayneypitaq Mamay Carmen. Mayneypitaq Mamay Carmen. Qolla qaspapas. Llamero qaspapas’ ♫
Ese es el cántico en quechua con el que irrumpen los Qhapap Qollas, esos seres mitad hombre, mitad llama, que vienen a reclamar como suya a la Mamacha Carmen, una de las imágenes más queridas del mundo andino.

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Pero ellos no están solos, los Qhapaq Chunchus resguardan a la Virgen. Son sus férreos defensores mientras los Saqras, una suerte de demonios, se cuelgan en los techos con la pérfida intención de tentar a la soberana durante sus recorridos procesionales.
Todo esto ocurre a mediados de julio en la provincia cusqueña de Paucartambo (2.900 m s.n.m.), un pueblo de casas blancas y balcones azules que estalla en celebraciones que mezclan fe y alegría, siguiendo la ritualidad de un guión festivo que enfrenta a Qollas, Chunchus y Saqras, por el favor de la mamita milagrosa.

Durante la celebración, esta localidad -en el camino al Parque Nacional y Reserva de Biosfera del Manu- se convierte en el epicentro de un curioso sincretismo religioso que por sus características es único en la cultura andina. Así que únete a la multitud que busca atrapar los regalos que se lanzan desde una plataforma durante El Bosque, y prepárate a soportar las burlas o los latigazos de los socarrones Maqtas.
Estando allí hay que observar el amanecer y el baile del sol en el cerro Tres Cruces. Caminar por el puente de cal y piedra Carlos III, por alli se acompañaba hasta hace poco el recorrido procesional de Mamacha Carmen y se disfrutaba de la Guerrilla, un enfrentamiento satírico por el control de la Virgen.
Todas las callecitas estrechas de Paucartambo albergan a los diferentes grupos de danzas –cada uno con su propia historia-. Estos festejos en otros tiempos hacían sentir, sin necesidad de calientitos, el desborde festivo de la Capital Folclórica del Cusco.

No hay que ser un quechuahablante o un ferviente devoto para sintonizar con la nostalgia y algarabía de esta celebración; para mí una gran puesta en escena del floclore peruano, con un subtexto tan estético y hechizante. Entonces, tarde o temprano, terminaremos cantando esta estrofa que esperamos volver a entonar en alguna de las veladas paucartambinas. Una estrofa que augura (desea) el retorno: ‘Paucartambo, Paucartambo ahí te dejo mi recuerdo, kutimunaycama.’ Que Mamacha Carmen nos obligue a regresar.

En rumbo
La fiesta: El 15, 16 y 17 de julio son los días principales.
El viaje: Del Cusco a Paucartambo se llega por vía terrestre.

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